Visas para los mejores
Viernes, 15 Agosto 
Otros, como María Nazareth González, la estudiante que en 2004 fue electa por la Revista Latina la Mujer del Año por su lucha a favor de los estudiantes indocumentados de Estados Unidos y cuyos padres fueron deportados por orden del departamento de Seguridad Nacional (DHS) en 2006, es difícil que en 2009 se apruebe una reforma amplia, “pero sí es posible que se aprueben otras legislaciones que ayuden a miles de estudiantes sin papeles”.
Mencionó, por ejemplo, el Development Relief and Education for Alien Minors Act, (Dream Act o Ley del Sueño), que de ser aprobada por el Congreso permitiría que estudiantes inmigrantes indocumentados sobresalientes que fueron criados en Estados Unidos y se graduaron de secundarias estadounidenses, reciban una residencia temporal y acudan a la universidad.
Una vez graduados, los beneficiarios -estimados en unos 65 mil cada año- recibirían la tarjeta verde o green card, y cinco años más tarde podrían iniciar el trámite de la ciudadanía.
“Pienso que se va a reabrir este debate”, dijo González. “El Dream act es una posibilidad. Ese tipo de legislación ayuda a miles de personas. Además, es algo positivo y no una amnistía. Los senadores Obama y McCain lo apoyan”.
Sobre la reforma migratoria amplia, señaló que es un tema que será debatido en los próximos años. “Lo que no sabemos es qué tipo de reforma aprobará el Congreso y promulgará el presidente”.
Promesas que valen poco
Juan José Gutiérrez, director del Center for Education and Immigration Services, en Los Angeles, California, es inmune al optimismo de González. “Yo creo en lo que hemos aprendido en los últimos años, y es que cualquier promesa política, con las mejores intenciones del mundo que pudiera tener, no significa nada”.
Agregó que para evitar que la gente se defraude después de enero de 2009 “debemos seguir trabajando, organizándonos y presionando, antes y después de las elecciones, para asegurar que el candidato que gane entienda que ésta (la reforma migratoria) no puede ser una promesa vacía, una promesa de campaña que no significa nada y que puede ser violada”.
Respecto a la posibilidad de que el Congreso debata y apruebe una reforma migratoria el próximo año, dijo que las probabilidades aumentarían “si estamos (los hispanos) organizados y sabemos presionar”.
“Si algo nos enseña la historia presidencial es que nunca se puede confiar en un político nada más porque hace una declaración y en ella asegura y dice lo que uno espera que diga”, subrayó.
“El Dream act es una posibilidad. Ese tipo de legislación ayuda a miles de personas. Además, es algo positivo y no una amnistía. Los senadores Obama y McCain lo apoyan”.
